MOTIVACIÓN

Una parte muy importante de crear arte es hacer un esfuerzo personal y trabajar para lograr los resultados que queremos. No alcanza con solo tener una idea, hay que traerla a la vida.
Para algunos artistas emprendedores es muy fácil ser creativos pero donde fallamos es llevando a cabo nuestras ideas y materializando nuestros proyectos. Si eso te suena familiar, aquí hay unas formas de motivarte a empezar.
 

Motivarse de manera emocional

Visualizar el resultado final

 

Una buena forma de empezar es pensando en cómo va a ser el proyecto una vez que esté terminado y los beneficios que nos traerá. Cuanto más detallada la idea mejor, el resultado final es la meta a la cual queremos llegar. Es importante que pensemos más en el sentimiento que nos va a producir terminar y no necesariamente planear los últimos detalles de proyecto, ya que estamos partiendo desde la base y en el final algunas cosas pueden cambiar.

Entrar en un estado de flujo

Trabajar por solo 25 minutos

 

Hay una técnica de administración de tiempo muy popular que se llama Pomodoro. Esta consiste en trabajar por 25 minutos, tomarse un descanso breve de 5 minutos y luego seguir trabajando en ciclos. Yo uso esta técnica para estudiar y también cuando estoy escribiendo. Muchas veces a nosotros nos cuesta el simple hecho de empezar a trabajar, pero una vez que entramos en movimiento podemos seguirlo sin problema. Cuando yo me digo a mí misma que solo voy a trabajar por 25 minutos, empiezo de una y la mayoría del tiempo cuando se terminan yo sigo de largo porque ya estoy concentrada en lo que estoy haciendo.

Sonido o música constante

 

Otra cosa que siento que me ayuda mucho para trabajar es tener sonido o música de fondo. Para tareas creativas como escribir prefiero tener música sin letras y que sea constante, una lista de producción. Esto me permite concentrarme más en lo que estoy haciendo. En cambio para tareas más manuales como confeccionar libros o manualidades prefiero tener algún programa de televisión de fondo (que no sea muy cautivante, claro). Siento que esto ayuda también a empezar porque en el momento que prendemos la música empieza también nuestra sesión de trabajo.

Organizarse bien

 

Dividir el proceso en partes

 

Por lo general si nos cuesta empezar a trabajar en un proyecto es porque pensamos que es demasiado complicado o no tenemos ni idea de por dónde empezar. No hace falta planear todo meticulosamente para poder empezar, podemos ir viendo cómo queremos que sea a medida que hacemos, lo que si precisamos es tener una idea del proceso que vamos a llevar a cabo. Es más fácil si dividimos nuestro proceso en algunos “pasos” a seguir y de esta forma tendremos más en claro cuál es el primer paso.

 

Llevar un registro de nuestras sesiones

 

Otra cosa que ayuda a motivar a algunos es llevar un registro de los días en los que trabajamos en nuestros proyectos. Digo a algunos porque entiendo que no es para todos. Yo siempre estoy trabajando en varias cosas a la vez entonces a mi me ayuda marcar los días en donde paso tiempo con un proyecto u otro. De este modo puedo ver cuál proyecto deje de lado en los últimos días y elijo trabajar en ese para compensar. La razón por la cual no funciona para todos es porque algunas personas al ver que hace mucho tiempo que no trabajaron se desmotivan y terminan sintiéndose mal. No debería ser así igual, porque muchas personas tienen períodos de poca actividad, solo significa que pronto volverán con todo.

 
 
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